Miércoles, Julio 30, 2014
   
Text Size
anunciateasnew_01anunciateasnew_02anunciateasnew_03
  • John Deere
  • John Deere
  • John Deere
  • Syngenta
  • Gowan Mexicana
  • Cheminova
  • Disagro
  • Summitagro
suscribeteas_01suscribeteas_02
header-julio2014 revista

Fertilización y fuentes fertilizantes para maíz de alto rendimiento.

&

Alternativa para incrementar rendimientos y ahorrar costos.imagen01 

En 1950 la producción total de fertilizantes en el mundo fue ligeramente menor a 13 millones de toneladas; a principios del siglo 21 esta cantidad llegó a más de 135 millones de toneladas aproximadamente.

 

 

 

 

Este extraordinario incremento en la producción de fertilizantes del 1000%,

correlaciona muy bien con varios factores:

    lt;li>Incremento en la población mundial con una mayor demanda de alimentos, fibra y combustible;
  • Mayores rendimientos de los cultivos por unidad de área;
  • Mayor producción total de alimentos en el mundo;
  • Mayor conocimiento de la importancia de la adecuada fertilización para lograr incrementos en la producción y para mejorar la calidad de los cultivos, manteniendo o mejorando al mismo tiempo el ambiente.

 A mediados de la década de 1990 ocurrieron cambios importantes en México que llevaron a un uso más racional de los fertilizantes. Algunos de los cambios más significativos son los siguientes:

  • Gran incremento en la producción y uso de fertilizantes granulados, particularmente en mezclas físicas.
  • Desarrollo y crecimiento del uso de fertilizantes líquidos en Estados Unidos, debido principalmente a la producción de ácido superfosfórico y polifosfato de amonio.
  • Aplicación directa de amoniaco anhídrido y de otros fertilizantes líquidos.
  • Introducción de materiales de lenta liberación, como urea formaldehído y urea recubierta con azufre.
  • Mayor aplicación de fósforo y potasio.
  • Introducción de métodos específicos de localización y época de aplicación de los fertilizantes.
  • Cambio de sistemas de labranza de conservación y manejo de residuos.
  • Consolidación de la industria de fertilizantes en Estados Unidos y Europa.
  • Expansión de la industria de fertilizantes en muchos países en desarrollo.
  • Esfuerzo continuo en educación dirigida a técnicos, agricultores y personas a cargo de políticas agrícolas en países desarrollados y en desarrollo acerca de los beneficios de una fertilización balanceada.
  • Desarrollo de prácticas de manejo de fertilizantes que optimicen la producción de cultivos, preservando al mismo tiempo la integridad ambiental.
  • Fuerte apoyo financiero de los países desarrollados hacia los países de menor desarrollo para establecer programas técnicos de manejo de suelos, que incluyen la evaluación de requerimientos nutricionales de los cultivos, el mejoramiento en la fertilidad de suelo y en el uso adecuado de fertilizantes.

Para poder mantener satisfecha la demanda mundial de maíz se requiere que los rendimientos de este cultivo continúen incrementándose y tal vez se requiera duplicar los rendimientos por hectárea durante los próximos 30 a 40 años. Si esto ocurre, la agricultura podrá alimentar a la población del mundo. Esto permitirá poner bajo cobertura permanente las áreas ambientales más sensitivas, desarrollando áreas para preservación de flora y fauna o lugares de recreación.

Sin embargo, muchos factores sociales como la tenencia de la tierra, impuestos, incremento en la población, carencia de infraestructura, bajo nivel de educación y malos sistemas de mercadeo impiden que la tierra ambientalmente frágil sea retirada de la producción de cultivos. Una mejor eficiencia en uso de los fertilizantes y mejores sistemas de educación que enfoquen métodos de uso adecuado de la tierra necesitan ser incorporados en futuras investigaciones agronómicas y en los programas de educación de todo México.

Es obvio que el uso de fertilizantes continuará creciendo en importancia en la medida que la población crezca y se incremente el número de bocas que alimentar. El determinar cómo usar este insumo vital de la producción de maíz en una forma rentable, eficiente y responsable con el ambiente es el reto que debe enfrentar la investigación en el futuro.

Consideraciones generales para una buena fertilización del maíz de alto rendimiento.

Un buen productor de maíz empieza por realizar una evaluación del potencial productivo de su sistema agrícola. Conocer el clima, el suelo y otros factores que inciden en el potencial productivo del híbrido de maíz que mejor se adapte a las condiciones del sitio no es cosa fácil. Sin embargo, identificar aquellos factores que limitan la productividad del suelo y del sistema agrícola es uno de los retos necesarios a vencer.

Es obligación del agricultor y técnico de campo evaluar el sistema de producción para poder determinar los límites del rendimiento. Además, el técnico debe brindar alternativas en el manejo del cultivo buscando incrementar el rendimiento y la productividad en términos de mayor beneficio económico y ecológico de manera sustentable. El éxito del agricultor dependerá en gran medida del diagnóstico del potencial productivo. Un método sencillo es calificar cada uno de los factores que inciden en la producción y dar, por ejemplo, un valor de 10 al factor que no presenta problema alguno para lograr el rendimiento deseado, a medida que ese factor limite la productividad deseada, hay que disminuir el valor hasta llegar a 1, donde nos indica que el factor calificado es una limitante seria para obtener el rendimiento deseado.

Dentro de los factores a evaluar, está la fertilidad del suelo. Para ello es fundamental realizar un buen muestreo y análisis de suelo para así definir, primero, si nuestro suelo es de alta o baja fertilidad y después definir las dosis y fuentes fertilizantes más adecuadas para lograr ese potencial de rendimiento.

La Figura 1 nos indica también que teniendo un suelo de alta fertilidad también indica una mayor eficiencia del uso del agua, esto es, incrementar la fertilidad del suelo, mediante una buena fertilización incrementa el rendimiento por milímetro de agua aplicada al cultivo.

ASmar01

Fuentes de fertilizantes y sus interacciones para maíz de alto rendimiento

La interacción entre nutrientes incrementa la eficiencia del fertilizante aplicado. Es bien conocido que de cada 100 kg de fertilizante fosfatado que aplicamos al suelo, sólo una pequeña fracción del fósforo que contiene entra a la planta. Por ejemplo, en la Figura 2, en la parte izquierda, se puede ver que cuando se aplica una fuente de fertilizante fosfatada, digamos superfosfato de calcio triple (0-46-0), sólo el 12% del fósforo (P) dentro de la planta proviene del fertilizante. Sin embargo, la investigación ha demostrado que el aplicar fósforo junto con una fuente amoniacal de nitrógeno (NH 2 + ), la eficiencia del fertilizante se puede duplicar, así la sección derecha de la figura inferior, nos indica que al utilizar por ejemplo, fosfato monoamónico o MAP (11-52-00) o fosfato diamónico o DAP (18-46-00) el fósforo que entra al cultivo proveniente del fertilizante es 20%, mucho más que cuando no se combina el P con NH 4 + . Esto representa por ejemplo que al combinar las fuentes adecuadas de N y P en los fertilizantes, se logran dos objetivos: primero, se incrementa la cantidad de P que entra a la planta y segundo, se mejora la eficiencia de fertilizante al conocer que utilizando una fuente más eficiente en la absorción de P por la planta, los kilogramos necesarios serán menores pero la asimilación de fósforo por la planta será mayor.

El seleccionar la fuente de fertilizan- te adecuado también está relaciona- do con otros factores del suelo como lo es el pH del suelo (acidez o alcalinidad). Cuando el pH que predomina en los suelos maiceros es alcalino (mayor a 7.1), como es el caso de la zona maicera de Sinaloa, el fertilizante fosfatado más recomen- dable es el MAP, esto se debe a que la reacción ácida de este fertilizante es mucho más rápida que otros fertilizantes fosfatados como el DAP o el supertriple (0-46-00). Así, la acidez generada por el fertilizante neutraliza el efecto del pH alcalino del suelo cercano a la raíz de la planta por algún tiempo y mejora la asimilación de nutrientes por la planta. Lo contrario sucede en suelos ácidos. En ese caso, hay que utilizar las fuentes fertilizantes de reacción menos ácida y que provean calcio de preferencia.

El manejar adecuadamente la combinación y balance entre nutrientes puede lograr que la maduración del cultivo sea la más adecuada y que esto refleje salir al mercado en el mejor momento, tanto por factores de precio como por aspectos agronómicos. La planta de maíz que no reciben los nutrientes adecuados en las proporciones justas y en el momento adecuado no logran el rendimiento máximo. Lo anterior ocasiona, por ejemplo, disminución en el crecimiento y retrasos en la maduración. El Cuadro 1 muestra cómo la fertilización adecuada y balanceada, acelera la maduración y asegura los mejores rendimientos y maduración del maíz.

El balance nutricional es un concepto vital en la fertilidad del suelo y en la producción de cultivos de alto rendimiento. El N puede ser el nutriente más limitante de la producción, pero en ausencia de cantidades adecuadas de otros nutrientes, el N por sí solo no puede cumplir con su función y el resultado es el desperdicio de este nutriente.

En la medida que el cultivo demanda de cantidades mayores de N para producir más, también se requieren de otros nutrientes como se ilustra en el Cuadro 2. Los experimentos del Cuadro 2 fueron realizados en suelos con niveles de P disponible entre 12 y 25 kg/ha, la dosis de N fue constante para todos los tratamientos utilizando 270 kg/ha y la absorción calculada de N fue de 0.023 kg/kg de grano producido.

ASmar02                ASmar03

ASmar04

Absorción de nutrientes por el maíz de alto rendimiento

Otro aspecto a considerar en la selección de la fórmula a utilizar en maíces de alto rendimiento, después de definir los nutrientes disponibles en el suelo mediante el análisis de fertilidad del suelo, es la demanda de nutrientes por el cultivo. Así vemos que un buen rendimiento de maíz absorbe muchos nutrientes. Requiere que el suelo esté bien suplido de elementos nutritivos y que podamos aplicar estos nutrientes en los momentos adecuados.

Los rendimientos de maíz se han incrementado gracias al desarrollo de nuevos híbridos, mejores técnicas de cultivo y a un mejor entendimiento de los requerimientos del cultivo. Altos rendimientos también requieren de siembras tempranas, nutrientes suficientes y balanceados y de un excelente control de plagas, malezas e insectos.

Actualmente se conoce mucho sobre como crece y acumula nutrientes un cultivo de maíz. El Cuadro 3 muestra la absorción total de nutrientes en el grano y en tallo de un cultivo de maíz que rindió 11.3 toneladas por ha. ¿Qué sucede durante los cuatro periodos principales de crecimiento (de aproximadamente 25 días cada uno), más los últimos 15 días de maduración del grano de maíz? Nitrógeno (N), fósforo (P 2O5), potasio (K 2O), azufre (S), otros nutrientes y la materia seca se acumulan durante cada periodo en diferentes proporciones.

ASmar05

Nutrientes absorbidos por plantas que producen 11.3 t/ ha de maíz

Definir la cantidad de nutriente que la planta necesita durante su desarrollo es central cuando se utilizan tecnologías de aplicación de fertilizante como el fertirriego o se busca dividir las aplicaciones durante el ciclo para una mayor eficiencia del fertilizante aplicado.

El Cuadro 4 presenta la cantidad de nutrientes absorbidos por un cultivo de maíz a través de su desarrollo. Como se puede observar, la cantidad de nutrientes absorbidos durante los primeros 21 días después de la siembra es bajo, comparado con la absorción total del cultivo y representa alrededor de 8% del total. Sin embargo, la asimilación de N es máxima durante la etapa de la floración y ésta puede llegar a representar cerca del 66% del total de nutrientes acumulados. En el caso del potasio (K), la asimilación del 85% del total a absorber durante el ciclo se da antes de la floración cerca de 65 días de ciclo, por lo que aplicaciones tardías de K no son muy recomendables.

Las aplicaciones de nutrientes a través de los sistemas de goteo han llegado a ofrecer una buena alternativa en maíces de alto rendimiento.

Los cuadros que presentan la asimilación de nutrientes a través del ciclo de cultivo son muy útiles en sistemas de fertirriego. Estos sistemas, además de facilitar la aplicación de los fertilizantes, ahorran costos en su aplicación y pueden ahorrar al sustituir fuentes que hagan más eficiente la asimilación de nutrientes y resulte en un mayor rendimiento por peso invertido. El Cuadro 5 muestra un ejemplo de asimilación de nutrientes primarios y secundarios por un maíz que rindió 19.3 t/ha de grano.

Fuentes fertilizantes para maíz de alto rendimiento

Existen muchas fuentes de fertilizantes disponibles en el mercado actualmente. Sin embargo, se tiene que tener cuidado al seleccionarlas, ya que no sólo se tiene que considerar su precio por tonelada y su calidad; se tiene que conocer acerca de su reacción en suelos alcalinos o ácidos, su solubilidad y tiempo de reacción y sobre todo su compatibilidad con otros fertilizantes con los cuales se busque mezclarse. En los Cuadro 6 y 7 se presenta un resumen con los fertilizantes más comunes y su concentración de nutrientes. Es importante valorar al fertilizante por la cantidad de nutrientes totales que aporta al suelo y el balance para ser utilizado sin desperdicios de uno o varios nutrientes.

En el caso del maíz de alto rendimiento es importante que se consideren no sólo el N-P y K, sino los elementos secundarios como el S, Mg y los micronutrientes como el Zn, Fe, Mn y B; sobre todo en suelos alcalinos que bloquean la asimilación de estos últimos. Los Cuadros que se presentan al final de este documento informan sobre los productos o fuentes disponibles que contienen los micronutrientes más importantes para el maíz en zonas como las de Sinaloa.

El Instituto Mexicano de los Fertilizantes está realizando pruebas comerciales en la región del Bajío para demostrar los beneficios de la utilización del amoniaco anhidro diluido en sistemas de fertirriego junto con fertilizantes fosfatados y potásicos para lograr máximos rendimientos de maíz para silo como para grano.

La utilización de sistemas de fertirriego son una excelente alternativa al tener el potencial de incrementar los rendimientos significativamente y ahorrar costos al poder seleccionar las fuentes más concentradas de N, P y K y aplicarlas con una gran eficiencia y control.  AS

  ASmar07

Dr. Ignacio Lazcano Ferrat, Instituto Mexicano de Fertilizantes

 

Login Form