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Panorama del trigo en México

panoramatrigomyLa producción de trigo debe ser firmada a través de Agricultura por Contrato

Se estima que en la actualidad en aproximadamente el 50% de la superficie sembrada con trigo en el mundo se utiliza de alguna forma germoplasma generado por los programas de mejoramiento de trigo que operan en México, de ahí la importancia en la investigación del germoplasma para su producción.

En México, el trigo representa el 21% del consumo de granos básico, ubicado en el segundo lugar después del maíz, con 52 kg consumo per cápita por año y con un volumen de ventas de la industria que estará creciendo entre 1% y 2%. Cinco estados, Sonora, Guanajuato, Baja California, Michoacán y Chihuahua, concentraron el 65% de la superficie sembrada con trigo en el 2009 que fue de 802 mil ha, destacando Sonora con el 35% del área. La producción en el 2009 fue de 4.01 MT (4.6 t ha–1) y tuvo un valor que superó los 15 mil millones de pesos.

Las regiones de Mexicali y Sur de Sonora producen aproximadamente el 55% del volumen nacional y consumen tan sólo el 12%; la principal zona consumidora de trigo en México es la región centro-sur que demanda casi el 60% del total nacional. Movilizar aproximadamente 1.5 MT de Mexicali o del Sur de Sonora a la región centro es realmente incosteable, porque el costo por tonelada de Mexicali es de $600 y del Sur de Sonora es de $450, mientras que el flete del trigo producido en El Bajío o Los Valles Altos Centrales a los molinos de estas regiones varía de $190 hasta $300.

Solamente recordar que el trigo importado tiene un costo por concepto de flete de 62 dólares. En México quedó constituida la Cadena Sistema Producto Trigo (Conasist) en octubre del 2004, dentro de la cual quedan tres eslabones bien diferenciados, el Consejo Nacional de Productores de Trigo (Conatrigo), la Cámara Nacional de la Industria Molinera del Trigo (Canimolt) y la Cámara Nacional de la Industria Panadera (Canainpa).

Actualmente, en la industria molinera existen 49 empresas que cuentan con 92 plantas de molienda de trigo; de éstas, 65 plantas están asociadas a la Canimolt y representan el 78% de la producción en el país; para el año 2009. La capacidad total de molienda anual es de 8.5 MT. Gracias a que se constituyó Conasist, la relación entre productores e industriales ha ido mejorando significativamente, lo cual ha contribuido a la implementación exitosa del programa de Agricultura por Contrato, que es la operación por la que el productor vende al comprador antes de cosechar su producto, a través de la celebración de contratos de compra-venta bajo condiciones específicas de precio, volumen, calidad, tiempo, lugar de entrega y condiciones de pago, entre otros.

Este programa de apoyo a la producción ha sido benéfico, ya que durante el ciclo 2005/06 se firmaron 434 mil toneladas, mientras que para el ciclo 2008/09 la cifra llegó a 2.1 millones de toneladas, estrategia que ha permitido que los dos sectores mejoren sus ingresos y se fortalezca la producción nacional. Para enfrentar la problemática de desabasto nacional de trigo panificable, México debe incrementar la producción de trigos fuertes en el altiplano durante el verano y trigos suaves en El Bajío en el invierno. Esta producción debe ser firmada a través de Agricultura por Contrato, impulsando mayores inversiones dirigidas a incrementar la productividad, abatimiento de costos de producción y la adecuación del ingreso objetivo, lo que permitirá que se logre prácticamente la autosuficiencia nacional.

 panoramatrigo2Mejoramiento genético, estrategias, logros y aportaciones

El mejoramiento genético de trigo en México, desde sus inicios a mediados de los 40´s del siglo pasado a la fecha, ha trabajado durante dos ciclos agrícolas al año en ambientes ampliamente contrastados; además, ha tenido como característica ser emprendedor e innovador en sus técnicas empleadas, en sus enfoques, en el uso continuo de germoplasma y en la incorporación de genes favorables, entre otros indicadores, lo que permite resumir sus aportaciones como a continuación se indica.

La selección de líneas segregantes en el invierno y verano con diferentes fotoperiodos (Borlaug, 1969) permitió la expresión y la selección de los genes Ppd1 y Ppd2 (Rajaram, 1995) involucrados con la insensibilidad al fotoperiodo, dando como resultado la obtención de variedades con amplia adaptación en diversas partes del mundo. La roya del tallo se controló genéticamente en 1955 gracias al efecto del gene Sr2 derivado de la variedad Hope (Borlaug, 1968), que incluso a la fecha sigue siendo efectivo. La fuente de enanismo de Norin 10 permitió incorporar en los trigos mexicanos los genes Rht1 y Rht2 que causaron reducción en la altura, y que al combinarse positivamente con los genes responsables de la insensibilidad al fotoperiodo (Rajaram, 1995), permitieron durante la década de los sesenta liberar cerca de 15 variedades semi enanas y enanas que superaron la barrera de las 4.5 t ha-1 en el Noroeste y llegar en ocasiones hasta a 8 t ha-1 (Borlaug, 1969). Durante los años setenta y ochenta la introducción de germoplasma y la recombinación genética a través de retrocruzas entre trigos de hábito de primavera por los de hábito de invierno (IxP), así como las recombinaciones entre trigo y Secale cereale, permitió mejorar simultáneamente adaptación, estabilidad, rendimiento y resistencia a enfermedades, gracias a la translocación 1BL/1RS, que acarreó genes favorables como Lr26, Sr31, Yr9 y PM8 (Villareal, 1995).

Durante los años ochenta el método de pedigrí siguió utilizándose, se dio más énfasis a la evaluación de poblaciones segregantes en diferentes ambientes y se intensificó aún más la recombinación del trigo con especies compatibles como por ejemplo: Triticum tauschii, Thinopyrum spp. y Triticum dicoccoides (Villareal, 1995). También durante los ochenta se trabajó fuertemente para lograr la resistencia horizontal o durable a la roya de la hoja, para lo cual se fueron identificando genes menores de efectos aditivos; uno de las Demandas del Sector primeros genes fue el complejo Lr13 derivado de Frontana (Rajaram et al., 1988), otro gen importante fue Lr34 derivado de Jupateco (Singh, 1992) y posteriormente el gen Lr46 derivado de Pavón que en su conjunto confieren resistencia durable (Huerta y Singh, 2000).

En los últimos años se ha trabajado más sobre el control genético de la roya amarilla y sobre el mejoramiento de la calidad. En roya amarilla Singh y Rajaram (1995) encontraron resistencia moderada en planta adulta en Pénjamo 62, Lerma Rojo 64, Nacozari 76 y esta resistencia es atribuida al gen Yr18 que está estrechamente ligado al Lr34 ; Singh et al. (2000) identificó el gen Yr28, mientras que Willian et al. (2003) identificaron el gen Yr 29 que está ligado al gen Lr46 y que al igual que el Yr18 y Yr28 confieren resistencia durable a la enfermedad.

En cuanto a calidad se han estudiado los patrones de calidad de los trigos mexicanos, con especial énfasis en las proteínas de reserva (gluteninas y gliadinas) que confieren mejora en la calidad, identificándose las mejores combinaciones de gluteninas de alto peso molecular (Glu-APM) y se han logrado avances importantes en la identificación de las gluteninas de bajo peso molecular (Glu-BPM) y gliadinas (Gli), lo que ha permitido un mejor direccionamiento de los cruzamientos y una selección eficiente aplicando herramientas moleculares y no moleculares para mejorar aún más la cantidad y la calidad de las proteínas de los trigos mexicanos (Peña et al. 2002; Peña et al., 2004; Trethowan et al., 2001).

Los resultados del programa de mejoramiento genético de trigo en México se pueden resumir en la liberación de 224 variedades que han sido la plataforma de la producción nacional, misma que en su momento ha sido la base del desarrollo de las industrias harinera y panadera. Por otra parte, las variedades generadas por el programa mexicano durante los 60´s y 70´s fueron las precursoras de la Revolución Verde que tantos beneficios causó en diversos países del mundo y que culminó con el otorgamiento del Premio Nobel de la Paz al Dr. Norman E. Borlaug. Finalmente, se estima que en la actualidad en aproximadamente el 50% de la superficie sembrada con trigo en el mundo se utiliza de alguna forma germoplasma generado por los programas de mejoramiento de trigo que operan en México.

panoramatrigo3Germoplasma de trigo

El rendimiento del trigo en México se ha incrementado considerablemente, de 740 kg ha–1 en 1940 a 4,480 kg ha–1 en el 2004 debido al continuo desarrollo de variedades mejoradas (González y Wood, 2006) con alto rendimiento, resistencia a enfermedades y buena calidad industrial que han permitido mayores ingresos para los productores (Lantican et al., 2005) Actualmente, el énfasis del mejoramiento genético se concentra en la combinación de genes de alto rendimiento, resistencia a enfermedades diversas, la reducción del estrés causado por factores ambientales y la calidad industrial del grano (Espitia et al., 2003).

Por otro lado, la incorporación acumulada de 3-4 genes menores que confieren resistencia duradera a royas, continúa siendo el instrumento más utilizado para el control de los patógenos causantes de enfermedades en México. (González y Wood, 2006); una gran proporción del trigo cristalino cultivado en México se comercializa en el mercado de exportación, mientras que el trigo harinero es cada vez más competitivo con el trigo harinero que la industria importa. En México, el Inifap utilizando líneas mejoradas desarrolladas por el Cimmyt, liberó 202 variedades de trigo durante el periodo Demandas 1942-2002 (González y Wood, 2006) y el número a la fecha es de 226 variedades. Las variedades modernas de trigo han contribuido con incrementos promedio de 54 kg ha–1 anualmente (un 0.64% de incremento) al rendimiento del trigo en el Valle del Yaqui en Sonora durante el periodo 1962-2002 (Nalley, 2007), mientras que para la región de El Bajío bajo riego es de 57 kg ha–1 durante el periodo 1966-2004 y para los Valles Altos bajo temporal es de 27 kg ha–1 en este periodo (Villaseñor et al., 2004).  AS

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