
jueves, 26 de febrero de 2026


Es, probablemente, la pregunta más importante y más ignorada cuando enfrentamos un problema fitosanitario en campo. Con demasiada frecuencia, la urgencia por “hacer algo” nos lleva a buscar respuestas rápidas en un resultado de laboratorio o en un producto comercial, sin detenernos a analizar si ese dato realmente explica lo que está ocurriendo en la parcela. Y cuando el diagnóstico inicial es incorrecto, la decisión, por definición, también lo será.
Una de las actividades más apasionantes de ser investigador es tomar un problema desde cero, cuando no sabes nada al respecto, y pasar de la observación (patrones espaciales, tendencias, relación con la fenología, con variables ambientales, estudios observacionales, etc.) a la generación de hipótesis, para posteriormente a la experimentación. Hay formas de ir generando información de manera gradual y relativamente rápida para tomar decisiones de manejo en campo sin tener que esperar a que se publique un paper.
Escuchar la descripción del problema por parte de los productores y asesores técnicos (sus experiencias, hipótesis, pruebas, fallas y discusiones), enriquece enormemente el conocimiento y pone a prueba nuestro juicio y capacidad de análisis. ¡Aquí es donde mostramos nuestras habilidades de detectives!
¿Cuál es el origen del problema? ¿Es de naturaleza biótica, abiótica o ambos?
A lo largo de los años me ha tocado abordar este tipo de problemas emergentes en #berries de los cuales existe poca o nula información disponible. En muchos de estos casos, el productor o el técnico ya ha enviado muestras a un laboratorio. Sin embargo, la forma en que se toma la muestra, el órgano seleccionado, el momento del muestreo, entre otros factores, pueden influir notablemente en el resultado. A veces el técnico toma decisiones basadas en los resultados de ese análisis, la empresa o productor invierte una gran cantidad de dinero, pero no observa respuesta. ¿Qué está pasando entonces?.
Por el lado del laboratorio, también influyen aspectos clave: cómo se procesa la muestra, qué parte se analiza y bajo qué criterios. Por ejemplo, supongamos que el laboratorio reporta uno o varios hongos/oomycetos: ¿Cuál de los reportados es el agente causal?, ¿se deben tomar decisiones solo basados en el resultado del lab? ¿ como técnico, cómo procesas esa información?. Algunos laboratorios (erróneamente, en mi opinión) incluso agregan rangos o umbrales (para todos los cultivos) de Unidades Formadoras de Colonias (UFC) cuando se hacen análisis en muestras de suelo, incluso de análisis de tejido vegetal que clasifican como bajo, medio o alto. ¿Cuánto es alto para Fuarium oxysporum? : 10 mil o 20 UFC?, sobretodo sabiendo que puede haber cepas patogénicas y no patogénica. Hay muchos factores que condicionan la patogenicidad, y la relación entre UFC vs Incidencia, severidad o mortalidad no siempres es lineal o incluso ni se nota una clara relación entre la variables.
Existen problemas complejos (suma de factores bióticos y abióticos) que el resultado del laboratorio podría no estar ligado al origen del problema. Estos problemas pueden causar pérdidas económicas millonarias en los cultivos (como ocurre en #berries), que incluso pueden llevar al abandono de zonas productoras, cierre de operaciones de una empresas o a que productores salgan del mercado. De manera equivocada (en mi opinión, nuevamente), se suele pensar que todas las soluciones se encuentran con el distribuidor de insumos (químicos o biolpogicos) y que debe existir un producto que “controle” ese problema complejo. Este tipo de pensamiento puede derivar en decisiones que pueden costar mucho dinero.
Dada la urgencia de obtener respuestas rápidas, el técnico se va por el resultado del laboratorio, pero el patrón espacial nomas no cuadra para un problema de origen biótico. Aquí es donde debes de tomar en cuenta otros factores y juzgar si lo que te reporta el lab tiene sentido. Al realizar estudios a nivel regional (surveys) registrando diferentes variables es posible detectar ciertos patrones en la información (mediante análisis de datos) y generar hipótesis que nos pueden ayudar a soportar mejor una decisión, incluso a nivel parcela para diseñar experimentos basado en hipotesis mas sustentadas en la búsqueda de una solución.
Esta estrategia la hemos aplicado en varios problemas en berries, como el caso de Neopestalotiopsis rosae en fresa, el secamiento de yemas en zarzamora (problema abiotico), Fusarium oxysporum f sp. Mori entre otros.
Problemas emergentes como, “la punta seca de la zarzamora”, nuevamente nos obligan a plantearnos preguntas básicas primero: El origen del problema es biótico o abiótico o ambos?. ¿Cómo deberíamos proceder ante un problema desconocido?. Asi hay varios retos en berries, que se asocian a pérdidas millonarias y que no tienen una respuesta sencilla, sin recurrir a la investigacion.
Siempre habrá problemas desconocidos, con origen biótico, abiótico o ambos (lo abiótico predispone al ataque de un agente biótico). Lo importante es tener la actitud correcta: investigar el origen del problema, comprender que no todo se soluciona aplicando un producto químico o biológico de manera reactiva; antes debemos reunir la información necesaria a cerca del origen, por lo menos información crítica que nos oriente hacia un hipótesis mas fuerte: ¿Qué patrón espacial tiene el problema?: ¿Está al azar, está agregado?, ¿Cuánto tiempo pasó desde que estaba “sana la planta” hast la parición de los primero síntomas?, ¿Se asocia con algun evento en particular?, ¿Qué reportes hay del laboratorio?, ¿Qué se aplicó?, ¿Equipo de aplicación?, ¿Nutrición?, etc. Estos son solo algunas preguntas que nos hacemos, pero que atras de ellas, debe haber una razón que nos lleve a una hipótesis mas sustentada de qué origen podría tener dicho problema.
Se entiende la necesidad de tomar decisiones rápidas en el campo dada la inversión en el cultivo, pero muchas veces, resulta más caro actuar a ciegas (lo que genera mitos y opiniones que confunden y que derivan en gastos excesivos sin resultados), que abordarlo de manera sistemática siguiendo el método científico. Me parece que aquí hay una gran área de oportunidad. ¿No creen?
En agricultura siempre habrá problemas desconocidos, complejos y multifactoriales. La diferencia no la hace quien reacciona más rápido, sino quien piensa mejor antes de actuar.
¿Cuántas veces han visto decisiones costosas basadas un resultados del laboratorio que no cuadraba con el patrón en campo y que derivó en un gasto mayor y al final el problema no se resolvió?
Fitosanidad