Se desploma superficie de algodón

Un reducción del 46% respecto al ciclo anterior

martes, 21 de julio de 2026

El cultivo de algodón enfrenta un escenario poco alentador en México para el ciclo agrícola 2025-2026. Las proyecciones apuntan a una reducción importante en la superficie sembrada, situación que mantiene en alerta a productores, organismos agrícolas y a la industria vinculada con esta fibra, debido a las implicaciones que podría tener sobre la producción nacional y el desempeño del sector.

De acuerdo con estimaciones de la Oficina del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) en Ciudad de México, la superficie sembrada pasará de 126 mil a 68 mil hectáreas, lo que representa una disminución cercana al 46 % respecto al ciclo anterior. Como consecuencia, la producción nacional podría reducirse alrededor de 39 %, reflejando uno de los descensos más significativos previstos para este cultivo en los últimos años.

Especialistas señalan que este comportamiento responde a una combinación de factores que han modificado las expectativas de los productores. Entre ellos destacan el acceso limitado a semillas mejoradas y materiales de alto rendimiento, además del incremento en los costos de producción, la disponibilidad de agua para riego, las condiciones climáticas y la incertidumbre que prevalece en los mercados. En conjunto, estos elementos han influido en las decisiones de siembra y en la rentabilidad del cultivo.

El algodón representa una actividad estratégica para diversas regiones del país, no solo por el valor económico que genera en campo, sino también por su importancia para la industria textil y otros sectores que dependen de esta fibra como materia prima. Por ello, una disminución en la superficie cultivada puede tener efectos que trascienden la producción agrícola y repercutir en toda la cadena de valor.

Diversos organismos y especialistas coinciden en que la innovación tecnológica seguirá siendo un factor clave para mantener la competitividad del cultivo. El desarrollo de nuevas variedades, el mejoramiento genético y el acceso a semillas con mejores características agronómicas permiten incrementar el potencial productivo, optimizar el uso de los recursos y ofrecer una mayor capacidad de respuesta frente a plagas, enfermedades y condiciones ambientales adversas.

Las entidades con mayor producción de algodón, entre ellas Chihuahua, Coahuila, Baja California y Sonora, podrían resentir de manera directa el impacto de una menor superficie sembrada. En estas regiones, el cultivo representa una fuente importante de empleo, derrama económica y actividad industrial, por lo que cualquier reducción en la producción tiene efectos que van más allá del campo.

Frente a este escenario, representantes del sector han insistido en la necesidad de fortalecer la investigación, impulsar el desarrollo de nuevas tecnologías y ampliar el acceso a herramientas que contribuyan a mejorar la productividad del cultivo. Al mismo tiempo, consideran indispensable mantener un equilibrio entre la innovación, los procesos regulatorios y los criterios de bioseguridad, con el propósito de ofrecer alternativas que respondan a las necesidades de los productores y a las exigencias del mercado.

Aunque el comportamiento del próximo ciclo dependerá de diversos factores productivos, climáticos y económicos, la evolución del algodón será un indicador de la capacidad del sector para adaptarse a un entorno cada vez más desafiante. Fortalecer la innovación, promover la investigación y generar condiciones que favorezcan la productividad serán aspectos determinantes para preservar la competitividad de un cultivo que continúa siendo relevante para la agricultura y la industria mexicana.

Fuentes: Oficina del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) en Ciudad de México; Consejo Nacional Agropecuario (CNA); Center for Strategic and International Studies (CSIS); y reportes periodísticos especializados.


Algodón

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