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El desarrollo tecnológico del Sector Semillero

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Nueva ley Federal para el Fomento y Protección del Maíz Nativo


La aprobación de la Ley Federal para el Fomento y Protección del Maíz Nativo da certidumbre a empresas y productores del grano, consideró Mario Puente, director ejecutivo de la Asociación Mexicana de Semilleros (AMSAC).

Mario Puente, director ejecutivo de la Asociación Mexicana de Semilleros (AMSAC).

Los cambios realizados y aprobados permitirán aprovechar e impulsar el desarrollo tecnológico de nuevas variedades, el volumen de la producción en México y la comercialización de semillas mejoradas.

El año pasado, la iniciativa contemplaba garantizar que el maíz nativo no estuviera contaminado por maíces híbridos y prohibía el uso de maíces genéticamente modificados o transgénicos, lo que podía restringir o prohibir la siembra o uso de semillas mejoradas de maíz, poniendo en riesgo el volumen de la producción nacional, ya que el 80% proviene de semillas mejoradas o híbridas.
“En 2019 la propuesta de ley nos preocupaba como sector semillero porque su redacción prohibía el uso de semillas híbridas. Pero nos enfocamos en explicarle a la autoridad los beneficios de esta tecnología, sobre todo de sus rendimientos potenciales y su capacidad de mitigar los efectos del cambio climático, y pudimos ajustar esa redacción para dar certidumbre a la producción de maíz en México con semillas mejoradas y así contribuir a la producción de alimentos. La nueva iniciativa permite producir en México con maíces híbridos, comercializarlos y consumirlos”, señaló Mario Puente a AgroSintesis.

Hoy en México necesitamos incrementar la producción de maíz y reducir las importaciones. El año pasado se importaron 17.5 millones de toneladas por más de 3 mil millones de dólares. Era necesario que la ley no restringiera el uso de las tecnologías que contribuyen a lograr estos objetivos.

Señaló que es necesario para la industria semillera contar con las leyes que den certidumbre a las normas que regulan su actividad, por lo que siguen trabajando con el gobierno en un marco jurídico que permita el uso de nuevas técnicas de mejoramiento vegetal y se pueda contar en México con semillas mejoradas que contribuyan a lograr nuestra autosuficiencia alimentaria.

Los maíces nativos se seguirán usando. Son los padres de los híbridos ya que los materiales mejorados se han obtenido de los primeros a través de los procesos de mejoramiento genético, por lo que ambos mundos pueden coexistir, señaló. La ley reconoce legalmente a los bancos comunitarios de germoplasma del maíz para que puedan apoyar en guardar las características y riquezas del maíz nativo. Además, ordena la creación del Consejo Nacional del Maíz Nativo (CONAM) y recibirá apoyo por parte de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) para modificar y adaptar los programas de producción e importación de semillas existentes.

El maíz nativo se utiliza para un mercado especifico de alto valor o para el auto-consumo en el campo. El maíz híbrido ofrece mayores rendimientos potenciales, características que ayudan a mitigar los efectos del cambio climático y por consiguiente la capacidad de obtener ingresos adicionales via rendimientos. “Ambos pueden coexistir. El agricultor podrá decidir lo que siembra sin ningún riesgo”, concluyó.

La AMSAC representa a 73 empresas semilleras que en conjunto proveen el 85% de las semillas en el mercado mexicano. El mercado mexicano de semillas es de 1 mil millones de dólares siendo el 50% para semillas de maíz y sorgo, el 35% para semillas de hortalizas y 15% millones para el resto de los cultivos como trigo, forrajes, etc.

Se redoblan esfuerzos para garantizar abasto de semillas

La Asociación Mexicana de Semilleros (AMSAC) informó que ante los efectos negativos que está teniendo la pandemia del Covid-19 en toda la economía, ha redoblado esfuerzos y compromiso para que la industria semillera siga garantizando el abasto de este insumo estratégico, a fin de no mermar la cadena productiva de alimentos ante esta contingencia.

“La crisis sanitaria que enfrenta el mundo ha puesto a prueba la economía global, los sistemas de salud y los sistemas de producción y distribución de alimentos, ya que, ante la interrupción o disminución de labores, aunado a compras de pánico, se ha generado una presión adicional en dichos sistemas, lo que ha llevado al gobierno federal a reconocer a la producción de alimentos como una de las actividades esenciales que no pueden detenerse. Por ello, nuestros asociados productores y comercializadores de semillas han asumido la responsabilidad de mantener las actividades de producción y distribución con la mayor normalidad posible, siguiendo las medidas sanitarias correspondientes y asegurando el abasto de este insumo estratégico para atender las demandas de la cadena de producción de alimentos y de la población mexicana.”, explicó Mario Puente Raya, Director Ejecutivo de la AMSAC.

La producción de alimentos sanos e inocuos comienza con la semilla, por ello en el sector semillero siempre se han observado las medidas preventivas y de precaución en la producción y acondicionamiento de semillas, en los que se siguen altos estándares de seguridad, haciendo uso de equipo especial y las empresas han implementado las recomendaciones del gobierno para mantener la sana distancia y medidas de higiene para seguir operando y distribuyendo este insumo.

En materia social y económica, la industria semillera en México genera más de 100 mil empleos directos, 300 mil empleos indirectos y beneficia a 10 millones de agricultores y ganaderos mexicanos.

“En la AMSAC estamos redoblando el trabajo para garantizar la disponibilidad de semillas en el país. Estamos convencidos de que además del esfuerzo de las empresas semilleras, es fundamental contar con el apoyo del gobierno hacia los agricultores, para que ellos puedan seguir sembrando y produciendo, evitando que las cadenas productivas se detengan”, añadió Puente Raya.

Dijo que la crisis detonada por la pandemia por COVID-19, reduce a la mínima posibilidad el margen de error al sector agroalimentario, ya que el peor escenario que se puede presentar es que además de la crisis sanitaria, tengamos que enfrentar una crisis alimentaria.

“Por ello, es fundamental asegurar el acceso oportuno a los insumos estratégicos desde el inicio de la cadena agroalimentaria, utilizando las tecnologías disponibles, desde las semillas mejoradas, fertilizantes, hasta los servicios de transporte y logística, a fin de producir de manera óptima los alimentos, que más que nunca, hoy se requieren para mantener la estabilidad social”, explicó.

En este sentido, es importante que las oficinas de gobierno como el SENASICA, el SNICS, la SADER, entre otros, a cargo de regular y supervisar las actividades de producción y comercialización de semillas, mantengan su funcionamiento, para que dichos insumos estén disponibles en tiempo y forma.