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Engañando al Gusano Cogollero con Feromonas

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Permiten monitoreo subsecuente de población de larvas


Las trampas con feromonas de confusión sexual son una herramienta muy eficaz para monitorear las poblaciones del gusano cogollero (sodóptera frugiperda) en los cultivos de maíz, de tal forma, que cuando el umbral económico se presente y sea una amenaza fuerte para la cosecha, se puedan tomar decisiones oportunas para su control a través de la aplicación de insecticidas o cualquier otro método para controlar la plaga. Las feromonas representan una herramienta de prevención.

La existencia de las feromonas se ha conocido durante siglos y aparentemente se originó en observaciones de picaduras masivas de abejas en respuesta a productos químicos liberados por la picadura de una sola abeja. La identificación inicial de la feromona de un insecto, la polilla del gusano de seda, se hizo en 1959 por científicos alemanes.

El término feromonas ha sido definido por primera vez por Karlson y Luscher en 1959. Es la asociación de dos raíces griegas “pherein” (transportar) y “hormán” (excitación). Son compuestos químicos que los animales emiten para comunicarse con miembros de sus misma especie.

Se producen diferentes tipos de feromonas dependiendo del estímulo:

Por sus propiedades atractivas o repulsivas, las feromonas de insectos se utilizan en el área fitosanitaria. Las feromonas sexuales se utilizan para controlar plagas de insectos que dañan las cosechas.

Con el uso de feromonas, se puede disminuir considerablemente las aplicaciones de insecticidas químicos en los cultivos. Si se conoce la estructura química de la feromona de alguna plaga específica, se puede preparar en laboratorio y colocarse en trampas. Estas trampas atraen a los insectos y los atrapan, disminuyendo su población y aminorando el daño de contaminación en las cosechas.

Por lo tanto, el uso de feromonas para el manejo integrado de plagas, tiene las siguientes ventajas:

  • Son biodegradables y no contaminan el ambiente.
  • Se requieren cantidades muy pequeñas
  • Evitan dañar a otras especies que pueden ser benéficos ya que son específicas para una sola.
  • Mantienen el equilibrio biológico.

Daños causados por el gusano cogollero

En los últimos años, el gusano cogollero ha causado fuertes pérdidas en maíz y sorgo de hasta el 60%. Se controla principalmente con insecticidas.

Los siguientes factores afectan el desarrollo del gusano cogollero:

  • Clima: Influye la temperatura, las lluvias, y la humedad relativa
  • Densidad de siembra
  • Práctica de monocultivo
  • Genética: Características de mayor productividad, presencia de genes de resistencia, tipo de maíz (dulces o super dulces).

Los malos hábitos de los productores actuales agravan el problema de las plagas. Diferentes fechas de siembra en una sola región, cultivo de pocas variedades genéticas, desconocimiento de la plaga y su interacción con el cultivo, dependencia de un solo tipo de control (el químico, que a su vez impacta los ecosistemas), y la falta de estrategias de prevención, son algunas de las causas. No cuentan con información para tomar decisiones y generalmente reaccionan a los ataques de las plagas una vez que ya se establecieron, es decir, estrategias curativas en lugar de preventivas.

La estrategia de prevención representa mayores rendimientos. Pero para ello es necesario el monitoreo constante de los cultivos para tomar decisiones en los momentos pertinentes.

Adicionalmente, es necesario cambiar las prácticas o malos hábitos para consensuar fechas de siembra y rotar los cultivos de acuerdo a sus posibilidades. Finalmente, es necesario conocer y contar con información acerca de la plaga para entender las interacciones del insecto con su ecosistema y poder utilizar insecticidas de acuerdo a requerimientos específicos.

El mayor daño que realiza el gusano cogollero es durante la etapa en la que la larva que resulta de los huevecillos empieza su crecimiento (alrededor del 5º día en adelante), ya que es el momento en que ataca al cogollo. Cuando la larva crece, ya el daño está hecho en el cultivo. Su propagación es muy rápida debido a que una hembra vive de 10 a 12 días y pone alrededor de 1,000 huevecillos. El ciclo del gusano cogollero está entre 24 y 40 días.

Umbrales de acción y tratamiento

Los umbrales económicos establecidos para el control de gusano cogollero son del orden del 20% en los cultivos de maíz y sorgo, aunque en verdad no existe un umbral determinado.

Sin embargo, como hemos comentado, las herramientas más efectivas para el control oportuno del insecto son la prevención y el monitoreo. En este último, la detección temprana y la toma de medidas adecuadas son estrategias determinantes para control efectivo de la plaga.

El control químico es el más común para el control del gusano cogollero, aunque tecnologías como las feromonas de confución sexual representan una alternativa de control preventiva, rentable y respetuosa del medio ambiente y la fauna benéfica en los agroecosistemas.

Cuando es absolutamente necesario, la aplicación de insecticidas químicos se recomienda a presiones menores a 70 libras en el aguilón, además de usar boquillas de tipo abanico (8004), que son las que tiran gotas grandes para que el líquido escurra por el cogollo y se introduzca hasta donde se encuentra la larva, aumentando así la eficiencia impidiendo el escape.

Entre las sustancias químicas más utilizadas están los compuestos fosforados, carbamatos y piretroides, y en la solución se recomienda la adición de un coadyuvante de tipo surfactante, por ejemplo los siliconados, que son de mucha utilidad para lograr que la gota escurra hacía el cogollo.

Al momento de la aplicación se debe hacer un muestreo representativo y revisar si la aspersión llega al objetivo, ya que la calidad de la aplicación se encuentra íntimamente relacionada con el control de la plaga.

Es fundamental hacer aplicaciones con larvas que sean mayores a medio centímetro, es decir especies que superen el primero y segundo estadio de vida. El momento de la aplicación es crítico para que los controles sean efectivos.

Feromonas

Se requiere la utilización de trampas para monitorear las poblaciones. Estas trampas contienen feromonas para la captura del cogollero. Son una herramienta que permite dar seguimiento a la evolución temporal de las poblaciones de adulto y entonces estimar hasta con una semana de anticipación la subsecuencia abundancia de larvas y prevenir los daños que puedan causar.

Existen diferentes tipos de trampas para el monitoreo de adultos de lepidópteros:

  • Trampa Delta
  • Trampa de Ala
  • Trampa de Cono Invertido
  • Trampa de Agua
  • Trampa seca

Las trampas con feromonas se pueden usar para:

a) Trampeo aislado cuya función es básicamente el monitoreo.

Esta práctica sirve para determinar las primeras migraciones en el cultivo, establecer las primeras emergencias, evaluar los niveles de la población, ayudar a evaluar métodos de control y tratamientos, decidir oportunamente las aplicaciones de insecticidas, establecer una dinámica poblacional. Adicionalmente, en épocas de no cultivo, sirve para medir presencia y niveles de población de adultos. Para obtener mejores resultados, hay que colocar las trampas desde antes de la siembra, mantenerlas durante todo el ciclo dándoles mantenimiento constante.

Posteriormente, hay que registrar la información para analizarla y realizar las acciones pertinentes de forma oportuna.

Recomendaciones:

  • Colocar de forma inicial una trampa cada 300 m en la periferia del lote desde un mes ántes de la siembra.
  • Colocar durante el cultivo, más trampas con feromona sexual en las periferias (una cada 50m), según indiquen los monitoreos
  • Altura recomendada es de 1 a 1.5 m sobre el nivel del suelo
  • Cambiar el atrayente cada 4 semanas
  • Revisar las trampas dos veces por semana
  • Registrar y analizar la información
  • Realizar muestreos de plantas para detectar a tiempo las masas de huevecillos y poder controlarlas.

b) Trampeo masivo que se usa para control de las plagas.

La mayor ventaja de la práctica del monitoreo con trampas de feromonas, es la posibilidad de contar con información específica a-priori para tomar decisiones para controlar la plaga. El medio de control varía dependiendo de las necesidades de cada productor.

A diferencia de las feromonas de trampeo, que se utilizan para el monitoreo de la población de una determinada plaga, se empiezan a introducir al mercado mexicano las de confusión sexual, que se utilizan para interrumpir el apareamiento, sin matar al gusano, evitando que la palomilla se reproduzca y contribuyendo a la protección de la fauna benéfica.

Ing. Raúl Ramos Mata

raulramos@ferommis.com.mx