Noticias Recientes

Contáctanos:

Email
[email protected]

Teléfono
+52 (55) 5669-4540

Dirección
Indianápolis #70, Col. Nápoles Distrito Federal, MX – C.P. 03810

Síguenos en:

No se necesita del Paternalismo del Gobierno en la agricultura

566

“Estos éxitos empezaron  a través de una eficiente labor educativa de los agricultores orientada a incrementar la productividad y a estimular el cooperativismo para adquirir insumos y comercializar cosechas sin intermediación. Los agricultores eficientes y organizados en cooperativas de Brasil han demostrado que el paternalismo, además de agotado y fracasado, afortunadamente es prescindible o ya no se necesita”, Polan Lacki.

En este artículo vamos a conocer qué y cómo los agricultores brasileños han hecho para empezar a alcanzar extraordinarios avances en el desarrollo del agro de dicho país, lo cual es muchísimo más que lo que han hecho sus respectivos gobiernos, teniendo logros como:

  1. Que Brasil se haya convertido, desde un tradicional importador de alimentos, en el más grande productor y exportador mundial de soya, carne vacuna, carne de pollos, azúcar, tabaco, café, jugo de naranja y etanol.
  2. Que en apenas 22 años (de 1991 a 2013), haya más que triplicado la producción de granos, al aumentar de 58 millones de toneladas a 187 millones de toneladas.
  3. Que en apenas otros 11 años haya cuadruplicado el ingreso de dólares generados por la exportación de productos agropecuarios, saltando de 25,000 millones de dólares en el 2002 a 100,000 millones de dólares en el 2013.
  4. Que gracias a estos logros, el agro se haya convertido en la “locomotora” del desarrollo nacional porque actualmente contribuye con el 23% del PGB brasileño, con el 33% de los empleos y con el 42% de las exportaciones globales del país. Mejor aún, en el primer cuatrimestre del 2016 los productos del agro contribuyeron con el 50.2 % del total de las exportaciones brasileñas.

Excelentes cooperativas proporcionan a sus asociados los siguientes apoyos:

Primer apoyo: Proporcionan crédito rural desburocratizado y una muy eficiente asistencia técnica realizada por sus extensionistas directamente en las fincas y también a través de reiterados programas radiales y televisivos educativos, con el fin de que los agricultores no se olviden qué y cómo deben hacer para volverse cada vez más eficientes como productores rurales y como administradores de sus fincas.

Segundo apoyo: Las cooperativas producen y proporcionan a sus asociados semillas mejoradas.

Tercer apoyo: Las cooperativas almacenan en sus silos los granos cosechados por sus asociados, de modo que ellos no sean presionados a vender sus cosechas, en la peor época del año cuando todos necesitan comercializarlas y pocos intermediarios desean adquirirlas.

Adicionalmente, muchas cooperativas realizan compras de insumos al por mayor e importan, sin intermediación y en grandes volúmenes, fertilizantes del extranjero. Otras cooperativas poseen hasta farmacias veterinarias, supermercados, estaciones de servicio para abastecer los tractores y automóviles de sus asociados; adicionalmente poseen tiendas para reventa de herramientas agrícolas y repuestos para tractores, sembradoras y cosechadoras. Es decir, las cooperativas se encargan de ejecutar aquellas actividades de mayor costo y complejidad que los agricultores difícilmente podrían realizar individualmente.

Estos apoyos de las cooperativas les ofrecen las siguientes ventajas económicas:

  • Los agricultores ya no compran a precios muy elevados las semillas, los pesticidas y los fertilizantes del último eslabón de una larga cadena de intermediación, porque ahora los adquieren a precios justos, directamente de sus cooperativas.
  • Los agricultores ya no venden soya en grano en pequeñas cantidades al primer intermediario que aparece en sus fincas, sino que sus cooperativas reciben e industrializan dicha leguminosa y la venden sin intermediación directamente a los supermercados, ya transformada en margarina/manteca y aceite de soya refinado y embotellado.
  • Ya no venden café en grano a los intermediarios sino que, a través de sus cooperativas, lo venden tostado, molido y empaquetado listo para ser consumido.

Finalmente, lo más importante y extraordinario: Estos apoyos significan que las riquezas producidas por los agricultores benefician a ellos mismos y a sus cooperativas, en vez de seguir beneficiando a los largos eslabones de intermediación (que actúan antes de la siembra y después de la cosecha); eslabones que, cuando no existen eficientes cooperativas, se apropian sin merecerlo del 80% de las riquezas que con muchos esfuerzos y riesgos fueron producidas por los agricultores.

Una eficiente labor educativa de los extensionistas orientada a incrementar la productividad y a estimular el cooperativismo

Esta increíble modernización del agro empezó a ser construida a través de pequeños grupos de agricultores más solidarios y emprendedores de las tres pequeñas provincias del Sur de Brasil (Rio Grande do Sul, Santa Catarina y Paraná). Estos pequeños agricultores contaron desde el inicio, con la motivación y con la eficiente asistencia técnica de los servicios de extensión agrícola que existían en las décadas de 1960, 1970 y 1980 (ASCAR, ACARESC y ACARPA, respectivamente). Fue esta labor educativa de los extensionistas, la que provocó un impresionante cambio en las actitudes y en los deseos de superación de los productores rurales. Dichos agricultores, reconociendo su propia fragilidad individual y acogiendo las recomendaciones de los extensionistas, se organizaron en pequeños grupos cooperativos y tomaron en sus propias manos la solución de sus problemas económicos. Recién después que el éxito de estos pioneros quedó evidenciado y reconocido por sus comunidades, los gobiernos les concedieron créditos con la expresa condición de que los mencionados extensionistas los asesoraran técnicamente.

Sin embargo, este éxito inicial fue apenas el comienzo de una gigantesca, muy rápida y muy eficiente expansión territorial de la frontera agrícola a otras regiones brasileñas, ya que después de que las tierras de las tres recién mencionadas provincias sureñas ya estaban ocupadas/cultivadas, los hijos y/o nietos de estos pioneros, inspirados en los ejemplos de sus padres y abuelos, migraron de manera espontánea a otras lejanas diez provincias brasileñas en las cuales había gran disponibilidad de tierras de bajo costo aún no cultivadas (Mato Grosso do Sul, Mato Grosso, Pará, Rondonia, Goiás, Bahia, Tocantins, Piauí, Maranhão y Roraima), y en estas nuevas provincias, con increíble rapidez y con mínimo apoyo gubernamental, implantaron muy eficientes y muy extensas fincas agrícolas y ganaderas. Fue esta etapa de expansión de la frontera agrícola, protagonizada por la nueva generación de productores rurales la que hizo posible una muy rápida transformación de Brasil en una gran potencia agroalimentaria, agroindustrial y agroexportadora mundial.

Tal fue el entusiasmo de los hijos y nietos de dichos pioneros que muchos de ellos, “sin solicitar permiso”, cruzaron las fronteras e implantaron sus eficientes fincas en Paraguay y en Bolivia, países cuyos productores rurales inspirados en los ejemplos de estos brasileños, se han convertido muy rápidamente en eficientes productores y/o exportadores de carne de vacunos, cerdos y aves, soya, maíz y trigo. Entonces, si los brasileños, los paraguayos y los bolivianos han demostrado que fue posible promover esta eficiente y autogestionaria revolución productiva, seguramente los productores rurales de todos los demás países de América Latina también podrán hacerlo. Este mensaje es una invitación a que empiecen a hacerlo, ojalá inmediatamente.

Polan Lacki
E-mail: [email protected]
Teléfono (55-41) 3243-2366 de Curitiba Brasil.

You don't have permission to register
A %d blogueros les gusta esto: