
miércoles, 3 de junio de 2026


Las rentas de tierras agrícolas en Sinaloa se desplomaron hasta 60% en mayo de 2026, al cerrar el ciclo de cosechas con resultados críticos en granos y hortalizas. Productores y dirigentes del sector reportaron que predios que se arrendaban entre 17,000 y 20,000 pesos por hectárea hoy se ofrecen entre 7,000 y 10,000 pesos, sin encontrar tomadores.
La caída abarca desde el centro hasta el norte del estado. Los propietarios de tierras enfrentan una paradoja: deben bajar tarifas para no quedarse con predios ociosos, pero el precio que consiguen tampoco les alcanza para cubrir costos básicos de operación.
El golpe al campo llegó por dos frentes simultáneos. En granos, el maíz cerró el ciclo en niveles mínimos, el frijol acumula inventarios sin salida comercial y el sorgo no encontró demanda. En hortalizas, papa y otros cultivos sufrieron una reducción de rendimientos superior a 30% provocada por condiciones climáticas adversas que detonaron un exceso de plagas y enfermedades en los lotes. Los productores no solo vendieron barato: en muchos casos, cosecharon menos de lo esperado.
La combinación resultó devastadora para la capacidad de pago del sector. Arrendatarios que sí sembraron no pudieron recuperar su inversión; quienes estaban por firmar nuevos contratos se retiraron. Agricultores y dirigentes coinciden en que la coincidencia de granos deprimidos y hortalizas golpeadas en el mismo ciclo no tiene precedente reciente en la región.
El mercado de arrendamiento agrícola en Sinaloa, que operó durante años con alta demanda y precios en ascenso, enfrenta hoy una reconfiguración a la baja. Su recuperación dependerá del comportamiento de los precios internacionales de granos y de las condiciones climáticas que registre el siguiente ciclo productivo.
Agronegocios